Sobre este sitio

Queridos y sufridos conciudadanos:
Yo, insignificante “beduino” de nuestra península hispana, desde las alturas de la mayor ingenuidad, os escribo para pediros paciencia por la animadversión que siento por los todopoderosos y rogaros gracias por la amistad con la que me acogeréis; dejando a un lado vuestras mínimas diferencias como mortales, sobre todo lo que opine y diga. Os propongo meditar sobre la envoltura que cubre nuestras sociedades; sobre la fachada y las apariencias que hoy parecen más importantes que los contenidos; sobre las formas y el fondo. Y sobre muchas cosas más.
Seguimos dejándonos guiar por lo que vemos y no por lo que sentimos. Algunos piensan que fue un error dotar al hombre de voluntad propia y de espíritu crítico. Quieren tener rebaños dóciles a los que manipular y dirigir con sutilezas de adiestramiento; de suerte que desde una logia mafiosa -por lo general muy reducida- deciden sobre vida y milagros de todos los vivientes.
No lo entiendo y no lo comparto. Y no quiero ser fiel servidor; no me resigno a ello.
Tenemos un vergel y lo convertimos en un aparcamiento; disponemos de importantes cerebros, pero tienen que emigrar; plantamos bosques y los quemamos para solazarnos con ello y que algunos se solacen con los dividendos que obtienen con ello. Mientras una parte del planeta despilfarra los bienes más elementales, otra parte no menos importante vive en la más absoluta indigencia.
No renunciemos a la utopía de un cambio y mejora de la realidad.
Mientras tanto, los gobernantes siguen preocupados con la libertad de los alacranes en el trópico; con el sexo de los ángeles y de los que voluntariamente se hacen la cirugía; con los apellidos de los descendientes; con la escasa importancia de las faltas de ortografía y los rebuznos que exhalan nuestros estudiantes; con… Aunque a decir verdad lo que realmente les preocupa son la reserva de fondos y como se lo llevan de abono. Se ve que el ser humano, tiene poca alma, poca conciencia y demasiada codicia. Para lo cual se declararán guerras por donde sea necesario, lo mismo que aquel labriego que se lavaba una vez al mes, hiciera o no hiciera falta.
De suerte que cualquier ser vivo del arca de Noé parece más civilizado que algunos humanos.
Saben que estamos aquí, nos temen por nuestra incansable ansia de saberlo y controlarlo todo.
Todavía hay hombres que consiguen desvestir a los figurines de su ornamenta y pueden ver el interior de las conciencias. Como los niños con su inocencia, nos enseñan a los “adultos”, que nos queda mucho por aprender y entender la verdad.
Además: sólo quiero ser yo; ni pastor de almas ni evangelizador de conciencias. Quiero que prevalezca la verdad a pesar de perder en diplomacia, buenas costumbres y melifluas formas. Los otros, pueden ser grandes o pequeños, ricos o pobres, adonis o diablos,.…. Pueden ser ignorantes, incluso como tal y más corriente, pueden ejercer el poder político sobre nuestras vidas y haciendas. Es por ello que no me han de importar los resultados. Si ladran es que cabalgamos. Los que no creemos en ninguno, estamos ya amortizados. Los que sigan creyendo, que sigan votándolos y que continúen enfadándose. Los demás seguiremos viéndolos y criticándolos.
Pensar científicamente y críticamente, debería ser nuestro modo de actuar. Pero ya se que eso es utopía y los grandes padres de la patria están en contra de las utopías, porque lo que necesitan es seguir piando por su beneficio
Doctos queremos, que doctores hartos tenemos. La mejor y más importante sabiduría es conocerse a sí mismo y admitir que sabemos muy poco. Me parece que moriré sabiendo muy poco. Pero creo que los representantes de la actual clase política no saben nada.
Por todo ello, sin insultar ni pretender ningún beneficio, vamos a ejercer la crítica más severa sobre la banalidad que impera en nuestro país, y a eso os invito. A compartir con los que quieran la crítica al integrismo del poder actual. Lo cierto es que la verdad está moribunda y que el interés por buscar la verdad se reduce al silencio más grande. Y nadie llora por ella, a pesar de ser considerada por muchos una verdad revolucionaria. Como mucho tenemos que contemplar una verdad a medias, que es algo así como la hermana de la falsedad y la injusticia.
Haced lo que queráis, pero no confiéis nada a los gobernantes. Los políticos siempre harán lo mismo: prometerán puentes aunque no haya ríos.
gentesLa persona verdaderamente grande es la que no ejercitará su poder sobre ninguno y que no se hará dominar por ninguno.
G. K. Gibran
Nuestros políticos se caracterizan por lo poco que hacen y además mal hecho. Y también porque haciendo poco y mal, luego nos dicen lo que hay que hacer y para ello hablan mucho.
Los de ahora, es decir los “sociolistos” y los “populares”, se autodenominan dirigentes o líderes socialistas y demócratas. A veces se autodefinen honrados socialistas, lo que significa una tautología, lo mismo que no decimos matemáticos exactos o ferroviarios puntuales. En la política como en la matemática, lo que no es riguroso es incorrecto y lo que nos muestran los ineptos actuales es que casi todo es incorrecto. Quizás por aquello de que a la política llegan los que no sirven para otra cosa.
José M. Pravia

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